Està a punt de publicar-se un llibre titulat Albelda 1936-1948. Llibertat, repressió i exili, en el que es narren les peripècies que van patir un grup d’exiliats republicans d’Albelda que, durant la II Guerra Mundial, van anar a parar als camps de concentració nazis. Si hi esteu interessats o interessades, el llibre es pot reservar a la Biblioteca d’Albelda (biblioteca@albelda.es) o a l’Ajuntament fins el 15 de setembre de 2025.
El llibre és el resultat d’una interessant recerca feta per José Antonio Molet Sancho, tot intentant resseguir la trajectòria de son iaio. D’esta manera, ha aconseguit identificar fins a 12 persones d’Albelda, algunes de l’entorn anarquista i altres simplement republicanes que fugint del franquisme i van ensopegar amb un continent sotragat pel nazisme, van ser utilitzades com a soldats i mà d’obra pels exèrcits francès i alemany, i van acabar en camps de concentració i d’extermini a l’est d’Europa. Algunes van sobreviure i, en ser alliberades, van esdevenir apàtrides perquè el govern espanyol no les va atorgar reconeixement civil. La majoria dels supervivents van haver de construir-se una nova vida a França.
El llibre posa sobre la taula amb detall i rigor les trajectòries vitals d’aquelles dotze persones, contextualitza les circumstàncies històriques que els van portar a la deriva per mig continent europeu, i posa sobre la taula el debat sobre la invisibilització a la que han estat sotmeses durant tant de temps. Sens dubte, és una manera d’intentar retornar a aquelles persones una mica de la dignitat que se’ls va arrabassar, tant pel franquisme com per l’actual democràcia espanyola que encara els manté relegats a l’oblit.
José Antonio Molet Sancho és llicenciat en Geografia i Història per la Universitat de Saragossa i ha desenvolupat la seua carrera docent a Santa Coloma de Gramenet, la Universitat Laboral de Tarragona i Vila-seca, on es va jubilar el 2023. Ací us deixem, a mena de tast, la síntesi que l’autor ha fet arribar a Temps de Franja.
// José Antonio Molet Sancho
1. El context històric
Quan el 18 de juliol de 1936 començava la Guerra Civil Espanyola, poc imaginaven els dotze protagonistes del nostre relat com canviaria la seva vida, de manera dràstica, a partir de llavors. A Albelda, com en molts altres llocs de la Franja, es va imposar la col·lectivitat de pagesos impulsada per les forces d’esquerra, especialment la CNT. Paral·lelament, molts joves marxaren amb les columnes de milicians per conquerir Saragossa, objectiu mai aconseguit. Hi havia molt idealisme i mancaven armes, organització i disciplina.
La guerra va canviar de sobte quan el 22 de març de 1938 l’exèrcit franquista va iniciar l’ofensiva d’Aragó, que portaria la caiguda de tot el front republicà en pocs dies. El 3 d’abril queia Albelda, però al davant dels militars sublevats marxaven tant població civil -van ser acollits a Sant Vicent dels Horts, llavors dit Horts de Llobregat– com la resta de les unitats militars republicanes. Molts dels nostres protagonistes estaven en la Divisió 26, antiga Columna Durruti. Podem assegurar que hi servien els germans Pascual Quinquillá, José i Vicente, Vicente Abillar Trillo, Blas Trenc Purroy, Agustín Ibarz Ballester, Ramón Llasera Ballester i Vicente Torres Pardo:
Más de la mitad de los jóvenes en quinta fuimos a luchar con la columna Durruti, o como le llamábamos también Roja y Negra. Muchos fuimos no porque fuera nuestro gusto, sino porque teníamos que ir a luchar o bien a un bando o bien a otro[1]
Sense deixar de lluitar, les restes de la Divisió van travessar la frontera per Bourg-Madame el dia 11 de febrer de 1939, sent desarmats i concentrats en un prat per ser posteriorment traslladats al camp de Vernet i després molt probablement a Septfonds, on les condicions de vida eren molt dures, en part per la improvisació de les autoritats franceses i també perquè eren considerats indesitjables.
L’1 de setembre de 1939 els alemanys van envair Polònia, i França i Gran Bretanya van entrar en guerra, mobilitzant molts homes joves. Als republicans espanyols se’ls va oferir tornar a Espanya, integrar-se en la Legió Estrangera, en Batallons de marxa -unitats militars- o en Companyies de Treball, les CTE, integrades per 250 homes, 230 treballadors, 10 oficials i uns altres 10 homes que feien de perruquers, cuiners, secretaris… tutelats i controlats per 25 militars francesos. Tots els albeldans es van integrar en les CTE, sobretot la 59, que fou traslladada a Dunkerque per fer defenses a la costa del pas de Calais.

2. Els testimonis
El 4 de juny de 1940, la CTE fou copada pels alemanys a Bray-Dunes, on 1.500 espanyols van ser fets presoners. L’albeldà José Purroy Noguero, a la revista El Pimendón de Robres, explicava així el seu calvari:
El 1 de septiembre Inglaterra y Francia declaran la guerra a Alemania, tras la invasión de Polonia. Pero de momento no hay enfrentamientos y nuestra tranquilidad continúa. Pero en 1940 los alemanes invaden Bélgica mediante la famosa operación “tenaza”, con un frente de más de 200 kilómetros, y nos coge en medio. Hacia atrás los alemanes y hacia delante el mar. No podíamos escapar.
Intentamos embarcar en unos barcos ingleses, pero no había muelle. La aviación alemana bombardeó los barcos y a todos los que entrábamos al mar. Fue una noche infernal. Al día siguiente, el 3 de junio de 1940, la playa estaba llena de cadáveres. Por la mañana todo eran banderas blancas. Únicamente dos alemanes en bicicleta tocando un pito se encargaron de detenernos a todos. Nos formaron y fuimos hechos prisioneros.
En media hora ya estábamos en Bélgica. Cruzamos andando todo este país hasta Holanda. En la desembocadura del Rin nos fueron metiendo en unas barcazas remolcadas, a empujones y patadas. El hacinamiento era absoluto, medio asfixiados. Calculo que íbamos unos 3.000 en cada barcaza, la mayoría españoles. Fueron tres días muy penosos navegando por el Rin. Siguiendo el río, llegamos al centro de Alemania, a un pueblo llamado Enmerich. La gente nos insultaba al pasar por las calles. Desde este pueblo nos llevaron en tren, durante tres días, al campo de prisioneros de Krems (sur de Austria).
Era un campo de prisioneros de la Primera Guerra Mundial. Aquí estuve año y medio, no trabajábamos nada y se comía algo decentemente. No nos maltrataban y la comida llegaba para subsistir. Además, llegaban ayudas de Cruz Roja.
Una mañana nos juntaron a un grupo de 300 españoles y a otro grupo de judíos. Nos llevaron a una estación de tren. No sabíamos dónde nos llevaban. Nosotros pensábamos que nos devolvían a España. Pero el camino iba a un lugar del que nadie habíamos oído hablar: el campo de concentración de Mauthausen. Diciembre de 1941. Allí estaría hasta el 8 de mayo de 1945, cuando nos liberan los americanos. Tres años y medio en Mauthausen[2].
En termes semblants s’expressava un altre deportat català, Joan Vilalta Prat, de Moià (Barcelona):
El mismo día de caer prisionero nos obligaron a ir hasta un pueblo que se llama Tournes. Al día siguiente fuimos a otro pueblo que no sé cómo se llama y dormimos en un convento, en el patio. Y al día siguiente hicimos una marcha de 70 Kms. porque salimos a las cuatro de la madrugada y casi sin parar llegamos a un pueblo a las nueve de la noche, y dormimos en una fábrica, donde no había nada, solo las naves, y allí nos trajeron pan y el que pudo cogerlo, bien, pero más de la mitad se quedaron sin él. (…)
Al día siguiente, llegamos hasta Gante, en un cuartel, y allí estuvimos dos días, y después volvimos a emprender la marcha 8 o 10 Kms, y nos hicieron subir a un tren como el de Olot hasta un embarcadero dentro de Holanda. Y nos embarcaron en una barcaza que la arrastraba un remolcador y nos hicieron bajar todos a la cala, estábamos como las sardinas en un barril, que ni podíamos sentarnos. Menos mal que cuando la barca se puso en medio del Rin, nos dejaron subir a cubierta. Estuvimos dos días de viaje.
Y al tercer día desembarcamos en el primer pueblo alemán, que si no recuerdo mal se llamaba Emmerich. Y al bajar de la barca nos dieron un plato de sopa, un pedazo de butifarra y un poco de pan, ya que durante los días de viaje no habían repartido nada; solo el segundo día de la barca nos dieron una cucharada de manteca. Y entonces nos llevaron a un campo de fútbol; allá todos apilados, como un rebaño de ovejas. Y, de repente, se presentó un grupo de soldados alemanes e hicieron poner a la gente en medio del campo, y a los que se quedaban a un lado se los llevaban a Polonia, y a los otros nos llevaron a Austria. Y el mismo día, con los que iba yo subimos a un tren y nos llevaron a un campo donde en aquellos momentos no había nadie, y allí estuvimos dos días, pasados los cuales en un tren nos llevaron a Austria.
El viaje duró tres días y nos hicieron subir a unos vagones de carga que decían 8 caballos, cuarenta personas, pero había al menos sesenta. Y no bajamos del tren hasta el segundo día, que se pararon para que todo el mundo pudiera hacer sus necesidades, que por cierto nos convenía a todos. Y por fin llegamos a Austria, atravesando Alemania por el camino. Por las estaciones que pasábamos había gente que nos amenazaba y gritaba no sé qué, porque no los entendía. Y cuando bajamos del tren, nos hicieron ir a un campo de prisioneros de guerra, donde ya había muchos belgas, holandeses y polacos, y en la expedición que íbamos nosotros había unos 400 españoles y el resto franceses hasta unos 2.000 aproximadamente que éramos entre todos. (…)
El día 18 de diciembre nos dijeron que teníamos que cambiar de campo y nadie sabía dónde se había de ir. Se ve que un húngaro que estaba entre nosotros, que había estado en las Brigadas Internacionales y era judío y hablaba cinco o seis idiomas, y él sí que lo sabía, pero no nos lo decía para no alarmarnos. Pero el día que marchamos hacia el campo de Mauthausen nos dijo. «Vamos a un campo donde yo no duraré más o menos dos o tres días». Ya supimos que estaba muerto al tercer día.[3]
Seguim reproduint la narració de Noguero, molt descriptiva i fidel a altres narracions fetes pels deportats:
Al llegar al campo de concentración, a las orillas del Danubio, lo primero que se ve en la puerta principal es una gran águila de bronce de unos ocho metros de tamaño. Otros españoles ya estaban allí. Lo que esperaba allí era inimaginable. Lo primero de todo, nos dejaron completamente desnudos y un peluquero nos rapó absolutamente todo el cuerpo. Luego las duchas y seguido el uniforme: traje de rayas y unas chanclas de madera sujetas con una loneta. Mi número, el 4.213, el cual lo habían llevado 3 españoles anteriormente (que habían muerto, por supuesto). Al poco tiempo ya no repetían los números.
Purroy fou adscrit a la barraca 12, com la majoria dels espanyols arribats aquell dia.
Estábamos más de 20 nacionalidades y cada uno con su distintivo. Los judíos con dos triángulos invertidos. Los franceses con un triángulo colorado y una F dentro. Los rusos con una R. Los presos comunes alemanes llevaban un triángulo verde y todos eran encargados a las órdenes de los alemanes. Eran una auténtica mafia.
Los españoles éramos considerados como apátridas, y el distintivo era azul con una S dentro. Los gitanos, de cualquier parte del mundo, llevaban un triángulo negro. El distintivo iba en la parte derecha de la chaqueta y en la parte izquierda del pantalón. En cuanto al gorro es de destacar que había que quitárselo al cruzarse con un alemán.
Al cabo de mes y medio ya estaba medio muerto. Calculé que pesaba unos 35 kilos. El objetivo estaba claro: comer algo más para conseguir sobrevivir. El trabajo en la cantera era duro. Todo el día subiendo y bajando con piedras al hombro. Pero apareció la suerte. Una noche escuché por la ventana una conversación en la que precisaban 20 españoles no especialistas para otras tareas. Se lo dije a mi amigo José Lamora y nos presentamos. A mí me cogieron, pero a él, viéndole el traje manchado de blanco (como de yeso) lo rechazaron, pensando que era un especialista. Por mucho que intentó explicarse, no fue aceptado. Ello supuso la salvación para mí y el final para mi amigo.
Després d’anys d’incertesa, tenint sempre com companyia la mort, els deportats foren finalment alliberats i, després de quasi un mes d’espera, traslladats a França:
Llegó al campo una avanzadilla americana por equivocación el 5 de mayo de 1945. Se marcharon, pero dijeron que volverían al día siguiente. Efectivamente, el día 6 entran en el campo centenares de tanques americanos. La emoción es fácilmente imaginable por nuestra parte. Ellos encontraron miles de hombres compuestos únicamente por piel y huesos. El ejército americano se quedó en el campo y nosotros empezamos a ser evacuados.
Yo salí en uno de los últimos grupos, el día 26 de mayo. Los primeros días no nos dieron mucha comida, pero poco a poco fue mejorando la situación. Muchos prisioneros asaltaron los almacenes de intendencia y murieron por empacho de harina. Las bajas por este motivo fueron considerables.
Fueron 20 días en el campo en espera y sin creer que esa pesadilla había terminado. Fueron evacuando a la gente a sus respectivos países. Pero los españoles no podíamos volver a España, por lo que nos llevaron a Francia. El viaje fue en avión. Muchos se desmayaron sólo subir y yo pasé un miedo terrible, porque era la primera vez que subía a un avión. Todo el trayecto estuvo lloviendo, hasta aterrizar en Nancy (Francia) habiendo cruzado los Alpes. Allí nos esperaba la Cruz Roja francesa. Otros españoles llegaron por ferrocarril. Nos hicieron unos reconocimientos médicos extraordinarios. Lo triste fue que antes de un año, la mitad murieron. La penuria del campo nazi había dejado los cuerpos deshechos.
3. Els deportats
Ens hem centrat en el relat de José Purroy perquè és l’únic que va deixar escrit el patiment, la deshumanització i la perversitat dels nazis, però, com hem dit al principi, foren dotze els albeldans deportats, set a Mauthausen i cinc a altres camps:
| Nom | Data naixement | Camp de presoners de guerra |
| Abillar Trillo, Vicente | 28/08/1913 | Stalag XVII B Krems |
| Girón Pena, José | 08/02/1899 | Stalag XVII B Krems |
| Lamora Mazarico, José | 01/11/1919 | Stalag XVII B Krems |
| Molet Faro, Antonio | 13/06/1911 | Stalag XVII B Krems |
| Pascual Quinquillá, José | 25/11/1908 | Stalag XVII B Krems |
| Pascual Quinquillá, Vicente | 01/03/1900 | Stalag XVII B Krems |
| Purroy Noguero, José | 03/09/1920 | Stalag XVII B Krems |
En l’expedició del 19 de desembre de 1941, formada per 343 espanyols i alguns jueus, hi anaven també Manuel Isábal Salamero de Binèfar i Ramón Mons Llasera, Miguel Nadal Blanc i José Ribera Ribera de Tamarit de Llitera. El primer va desaparèixer i els altres dos van ser alliberats. I els altres 5 albeldans, qui eren?
| Nom | Data de naixement | Camp de presoners de guerra |
| Ibarz Ballester, Agustín | 07/04/1920 | Fugit d’una fàbrica d’Alemanya |
| Llasera Ballester, Ramón | 12/06/1918 | Stalag XII D Trèveris |
| Quinquillá Mascaró, José | 15/03/1914 | Le Vernet |
| Torres Pardo, Vicente | 14/03/1903 | Stalag XI B Fallingbostel |
| Trenc Purroy, Blas | 12/09/1915 | Stalag VII A Moosburg |
En funció del lloc de detenció de les respectives CTE, foren portats a uns stalags (camps de presoners) o a altres, fet que de vegades podia comportar allargar la vida.
Com ha expressat José Purroy Noguero, allà començava un calvari de treballs forçats, subalimentació i mort que s’emportaria la vida de 4 homes (José Lamora Mazarico, Ramón Llasera Ballester, Vicente Torres Pardo i José Girón Peña) cal especificar que tres dels morts ho foren a Gusen, subcamp de Mauthausen, autèntic camp triturador d’ossos i vides (dit així pel molí de pedra on eren destinats la majoria de deportats que eren considerats inútils a Mauthausen). Els altres van tenir més sort, ja que “només” un d’ells va morir a Dachau, Blas Trenc Purroy.
4. Perfils i trajectòries
Coneguem una mica més els seus destins (es presenten per ordre alfabètic).
Vicente Abillar Trillo: Nascut a Albelda el 1913, va estar afiliat a la CNT des de juny de 1936. Com molts joves del poble, va haver d’allistar-se a la Columna Durruti, on va lluitar fins al final de la guerra, sent internat al camp de Septfonds. Destinat a la 59 CTE, va ser detingut el 4/06/1940 a Bray-Dunes i internat a l’Stalag XVII B Krems (Àustria), com ho van ser gairebé tots els deportats a Mauthausen. Va arribar al camp el 19 de desembre de 1941, sent-li assignada la matrícula 4221. Va aconseguir sobreviure i va ser alliberat el 5 de maig de 1945. Va tornar a Albelda i posteriorment es va instal·lar a Alfarràs.

José Girón Pena: Nascut a Albelda el 1899, la seva avançada edat el 1941 feia preveure un desenllaç fatal. Internat amb molts dels albeldans a l’stalag XVII B Krems, amb número de presoner 31188, va ser deportat el 19 de desembre de 1941, assignant-li la matrícula 4283, morint el 20 de març de 1942. Tenia 43 anys.

Agustín Ibarz Ballesté: Tenim una informació detallada del deportat gràcies al web https://www.aragonesesdeportados.org. Fem un petit resum del seu periple vital:
Salió hacia el exilio francés el 19 de febrero de 1939, cuando contaba tan sólo 18 años de edad. Las autoridades francesas le trasladaron a Mazères, a unos 60 Km. de Toulouse, a las antiguas dependencias de una antigua fábrica de ladrillos. Pasado un tiempo salió de allí para emplearse como agricultor durante los siguientes tres años, sin que sepamos en qué lugar, las condiciones laborales y si estaba al cargo de algún propietario particular.
Los alemanes, desde 1940, iniciaron la construcción de defensas e instalaciones bélicas en la costa atlántica que dominaban desde el golfo de Vizcaya hasta las costas noruegas. La organización Todt, fundada por el ingeniero nazi Fritz Todt en 1938, era la encargada de su construcción lo cual les obligó a disponer de una gran cantidad de mano de obra. Los alemanes, durante 1942 y 1943, llevaron a cabo enrolamientos forzosos de una forma masiva, viéndose afectados varios miles de republicanos que sin ser consultados fueron empleados como trabajadores forzados en las construcciones defensivas. En este contexto es cuando Agustín, a finales del mes de julio de 1943, según una orden administrativa, fue introducido en un tren cargado con españoles con destino a Lorient, al norte de Francia, donde los alemanes estaban construyendo la mayor base submarina de las varias ubicadas a lo largo de la costa atlántica.
Al igual que otros trabajadores forzosos que llevaron a cabo evasiones masivas, Agustín consiguió escaparse y regresó al sur, donde fue arrestado por la gendarmería, en febrero de 1944, en Saverdun, localidad del departamento del Ariège, situada a unos 50 km. al sur de Toulouse. Internado durante dos meses en la prisión de Foix, fue transferido al campo de Le Vernet (Ariège) donde permaneció del 23 de abril al 30 de junio de 1944, fecha en que los alemanes evacuaron el campo transfiriendo a la mayor parte de los prisioneros al cuartel de Cafarelli. En este contexto de evacuación de las prisiones y centros de internamiento ante el avance de las tropas aliadas, Agustín Ibarz fue transferido por las autoridades alemanas a una fundición de aluminio situada en la población alemana de Töging am Inn ubicada a unos 80 km. al oeste de la ciudad de Munich.
Agustín, que no quería conformarse con la idea de realizar trabajos forzados para los nazis, llevó a cabo una nueva evasión con la intención de buscar refugio en Suiza. Fue un intento fallido puesto que los alemanes lo detuvieron en la población de Oberstaufen después de haber recorrido unos 250 km en dirección este, cuando tan sólo le faltaba unos 50 Km. para llegar a la frontera helvética.
Como castigo por este intento de fuga fue internado en Dachau donde, según sus palabras, ingresó el 30 de julio de 1944. La prospección realizada en los propios archivos de Dachau, hace unos años por la historiadora Gloria Algueró, en nombre de la Amical de Mauthausen, confirmó su presencia en los registros del campo alemán aunque con unas fechas ligeramente diferenciadas a las anotadas por el propio Agustín: así el registro de entrada se hizo el 26 de agosto de 1944 con el número de matrícula 93.453, aunque años más tarde Agustín reconocía, en aquella breve nota firmada en 1992, que “en lo concerniente al número de matrícula, solo puedo decir que comenzaba por 93 seguido de tres cifras”. Cabe destacar que Agustín llegó acompañado por otro republicano de su mismo pueblo, José Quintanilla (realmente es Quinquillá Mascaró), a quien le adjudicaron la matrícula anterior, la 93.452 y que tampoco aparece en ninguno de los listados publicados hasta el momento. Como vemos Agustín permaneció en Dachau un corto periodo de tiempo, puesto que su salida se realizó el 27 de septiembre, sin que conozcamos su destino posterior hasta la liberación de los campos y el armisticio en la primavera de 1945.
Retornat a Espanya el 1967, va viure a Huelva, on fundà l’empresa de plàstics Ciplás. Una vegada jubilat, residí a Barcelona i a la localitat de Bonnac. Va morir a Albelda el 2007.

José Lamora Mazarico: José va néixer a Albelda al si de la prolífica família Lamora l’1 de novembre de 1919. Com gairebé tots els albeldans, va ser empresonat al stalag XVII B de Krems amb el número 31186, sent deportat a Mauthausen el 19 de desembre de 1941 amb número 4.250. Purroy Noguero ens narrava la mala sort que va tenir José al no ser escollit com a paleta; efectivament, no ser admès al grup de empedradors va suposar per a José tornar a la pedrera, on les possibilitats de supervivència eren molt escasses. Demacrat físicament, va ser transferit al camp annex de Gusen amb la matrícula 10.144, veritable avantsala de la mort i pensat per als inútils i incapacitats per al treball. José va morir de disenteria el 24 de febrer de 1943, als 22 anys, 3 mesos i 21 dies d’edat.
José Purroy, el seu gran amic, va escriure a la seva família del poble d’Albelda, en una de les targetes permeses, el text següent en què, de manera indirecta, els informava de la mort de José: José bé, està juntament amb el seu germà Manuel. Manuel era el gran dels germans, que també havia mort, però lluitant per la República.

Ramón Llasera Ballesté(r): Ramón Llasera Ballesté, pertanyent a la quinta del 39 -havia nascut el 1918- i el seu germà gran, Francisco, de la quinta del 34 -nascut el 1913-, van participar en la guerra lluitant al bàndol republicà a la Columna Durruti o Divisió 26. Passada la frontera, es va allistar en una CTE, sent capturat a la Línia Maginot i conduït a l’stalag III B Furstenberg, des d’on va ser transferit a l’stalag XII D Trèves, arribant a Mauthausen el 25 de gener de 1941, on li va ser assignada la matrícula 4.475. Dos mesos després, esgotat físicament, va ser traslladat a Gusen el 29 de març del 1941, tenint la matrícula 13.398. Va morir el 4 de novembre de 1941 als 23 anys.

Antonio Molet Faro: Antonio va néixer a Albelda el 13 de juny de 1911, fill de Juan i Antònia. El novembre de 1934, als 23 anys, es va casar amb Crisanta Bitriá Oset, de 18 anys, en el primer matrimoni civil que es va celebrar a Albelda, tenint el seu primer fill, Antonio, el setembre de 1935. El 18 de juliol el va sorprendre al camp, en les feines pròpies de la sega i la trilla, però a partir d’aquí no sabem res més de la seva etapa en la guerra. He de suposar que s’allistaria voluntari a la Columna Durruti, probablement en artilleria, sent ferit al front “casualment” i ingressat en un hospital de Barcelona. L’abril del 1938 va néixer la seva segona filla, Pilar. Internat com tots els d’Albelda a Septfonds, es va allistar a la 59 CTE i va ser capturat prop de Dunkerque, sent empresonat a l’stalag XVII B Krems, ingressant a Mauthausen el 19 de desembre de 1941 amb matrícula 4.200. Dos espanyols ja havien portat aquest número, amb desigual sort: David Espinós Braell de València -alliberat- i Maximino Montes Esquerre de Càceres -mort a Gusen-
El 9 de març de 1944 va ser transferit a Ebensee, on treballà com a personal de neteja, stubenpersonal, sent alliberat el 6 de maig de 1945.

Antonio va ser acollit durant la seva recuperació per una família de perruquers, establint-se prop de París, treballant després en la construcció a diverses ciutats aprofitant l’enorme necessitat de mà d’obra durant la postguerra. Va crear a París la seva pròpia empresa de construcció amb un soci. Com molts d’Albelda, va construir una casa a Bois-Fleuri, però posteriorment es va traslladar al sud, a Maurellàs. A diferència d’altres esposes que es van reunir amb els seus marits, Crisanta no va marxar a França, començant Antonio una nova vida al costat de Lucie Mary. El 1972 es va divorciar de Crisanta i es va casar civilment amb Lucie. El 1954 va néixer el seu fill Jean Marcel. Antonio Molet Faro va morir el 23 de desembre de 1984 als 73 anys. Era el meu avi.

Vicente Pascual Quinquillá: Nascut a Albelda l’1 de març de 1900, el juliol de 1936 es va incorporar a la Columna Durruti. Posteriorment es va allistar per reemplaçament a l’exèrcit republicà, sent ascendit a tinent del Batalló d’obres i fortificacions núm. 24 el 20 de setembre de 1937 (el Batalló d’Obres i Fortificacions estava compost per: 1 major, 5 capitans, 10 tinents, 1 954 soldats, 6 cotxes i 9 camions).
I al febrer va començar el camí a l’exili i al camp de concentració, que ens narra en una nota biogràfica:
Vaig entrar a França l’11 de febrer del 1939 per Puigcerdà. Les autoritats franceses ens van destinar en diferents punts de concentració des de la Tour de Carol a Bourg-Madame (…) vam ser traslladats al camp de Septfonds (…) presoner pels alemanys el 4 de juny de 1940. Vaig arribar a Krems (stalag XVII B) el 25 de juny i a Mauthausen el 23 de gener.
Se li va assignar el número de matrícula 3.144. Va ser alliberat el 5 de maig de 1945. Retornat a Albelda, va morir el 1956.

José Pascual Quinquillá: Germà de Vicente, va néixer a Albelda el 25 de novembre de 1908. Va fer un camí paral·lel al seu germà, primer integrant-se a la Columna Durruti, Divisió 26, després l’exili, internament en un camp francès, CTE i arrest el 04/06/1940 pels alemanys a Dunkerque, arribada a l’stalag XVII B de Krems y finalment Mauthausen el 19 de desembre del 1941, amb matrícula 4.287, una mica abans que el seu germà. Transferit a Gusen el 8 de juny de 1942 amb matrícula 44016, va ser alliberat el 5 de maig de 1945. Traslladat a França, es va establir a Boulogne, a prop de París. El 1957 es va casar amb Irene Weill, jueva supervivent dels camps de concentració. Posteriorment es va comprar un terreny a Bois-Fleuri i va construir una casa, com molts albeldans- José i Antonio Trenc, Manuel Seira, Antonio Molet, Antonio Faro i Francisco Pascual-, que s’hi reunien el 16 d’agost, Sant Roc, per celebrar la festa del seu poble amb una paella.

José Purroy Noguero: José va néixer a Albelda el 3 de setembre del 1920, però la vida laboral el va portar a Robres, on es va casar i va residir des de que va tornar de França el 1948. Ja hem explicat que fou l’únic que va deixar escrit àmpliament la seva estada a Mauthausen. Treballà primer amb el seu pare en la construcció del canal de Monegros i posteriorment en una empresa de construcció amb els seus germans. Morí el 1993.

José Quinquillá Mascaró: El seu nom apareix mal escrit a les fonts amb el cognoms Quintanilla, fet que dificulta la recerca d’informació. José va néixer el 15 de març de 1914, segurament va lluitar a la Columna Durruti, Divisió 26. He de suposar que no es va integrar a cap CTE, ja que no va ser copat ni internat a Mauthausen, sinó a Dachau el 27 de maig de 1944 amb matrícula 93452, juntament amb Agustín Ibarz. Als registres consta com a alliberat el 4 d’octubre de 1944, altres fonts el mantenen a Dachau fins l’alliberament definitiu el 29 d’abril de 1945. Va morir a Nimes el 30 de maig de 1991.

Vicente Torres Pardo: Va néixer a Albelda el 14 de març de 1903, estava casat amb Carmen Solanas i residia al carrer de la Parra núm. 6 d’Alfarràs. No sabem gairebé res d’ell, només que va ser empresonat molt aviat a l’stalag XI B de Fallingbostel (Baixa Saxònia, Alemanya) i va arribar a Mauthausen el 8 de setembre de 1940, sent-li adjudicada la matrícula núm. 4.273. Com els passava als que es debilitaven ràpidament, va ser traslladat a Gusen, matrícula 10.943, on va morir el 31 de juliol de 1941. Tenia 38 anys.

Blas Trenc Purroy: Nascut el 12 de setembre de 1915, va lluitar a l’exèrcit republicà fins al final de la guerra, quan va passar a França. Es va enrolar a la 102 CTE amb base a Cambrai. Detingut pels alemanys, va ser internat a l’stalag VII-A (Moosburg, Baviera) i traslladat a Mauthausen amb matrícula 3.342 el 6 d’agost de 1940, molt abans que la majoria dels albeldans, de manera que les seves possibilitats de supervivència eren menors. No sabem per què va ser traslladat a Dachau, probablement el 9 de novembre de 1942, amb matrícula 38.890, morint el 24 de novembre de 1943, als 28 anys.

Acabem aquest llarg relat dels deportats albeldans als camps de concentració recordant la resta de lliterans que van morir o patir l’empresonament als camps nazis. Foren un total de 42, dels quals 24 hi van morir. Com ells van jurar al ser alliberats, “Mai més!”, no permetem que la barbàrie torni a apoderar-se del món. De moment, sembla que el seu jurament no ha servit de gaire…


[1] Garreta Lledós, Alba (1992). Trabajo de grado La Guerra Civil y la colectividad de Albelda.
[2] Alcubierre Moreu, Vicente. (1996) Entrevista con… José Purroy Noguero. El recuerdo de Mauthausen. Una apología para la paz, publicada en El Pimendón. Periódico de Robres, pp. 9-13.
[3] Record d’un moianès a Mauthausen, Edició a càrrec de Raúl González Carrasco, Associació Cultural Modilianum, Moià 2006, pp. 22 a 26.
